HABITACIONES / ROOMS
Las habitaciones conservan la piedra y la madera originales de la casa gallega, con camas amplias, ropa limpia y ventanas orientadas al valle. Hay cuartos individuales y literas para grupos de peregrinos que llegan al final de la etapa.
Cada cuarto se ventila y se limpia a diario, y las camas se preparan con ropa de algodón y mantas de lana para las noches frías del interior gallego. Las literas se reservan por plaza, de modo que quien viaja solo comparte cuarto con pocas personas y quien viaja en grupo puede ocupar la habitación entera. En el descansillo hay taquillas, enchufes junto a cada cama y un tendedero cubierto para la ropa lavada al final de la etapa.
INSTALACIONES / FACILITIES
La zona común reúne el comedor de piedra, la cocina equipada y un salón con chimenea donde secar la ropa y planificar la jornada siguiente. Todo el edificio dispone de calefacción, agua caliente y espacio para guardar mochilas y bicicletas.
La cocina está abierta durante todo el día y dispone de vitrocerámica, horno, nevera y menaje suficiente para cocinar en grupo; junto a ella, la despensa común guarda aceite, sal y café para quien llega tarde. El salón de piedra funciona como comedor, sala de lectura y punto de encuentro, con mapas de las etapas siguientes y una pequeña biblioteca de guías del Camino que los propios caminantes van dejando.
JARDÍN / GARDEN
Más de mil metros cuadrados de césped, árboles frutales y zonas de sombra rodean el albergue. Es el sitio habitual para descansar las piernas al atardecer, tender la colada o compartir mesa con el resto de caminantes.
En verano el jardín se llena de mesas a la sombra de los frutales y es habitual cenar fuera hasta que cae la noche. Hay zona de césped para estirar las piernas, un porche cubierto por si llueve y espacio para aparcar bicicletas bajo techo. Los perros son bienvenidos siempre que vayan acompañados, y el huerto suministra parte de las verduras que acaban en la mesa.
ENTORNO / ENVIRONMENT
Logrosa queda a un paso de Negreira, en pleno Camino de Santiago hacia Fisterra y Muxía. Bosques de robles y castaños, caminos de tierra y el río Tambre marcan un paisaje que cambia de color en cada estación.
Desde la puerta arrancan varias rutas cortas: el paseo fluvial del Tambre, los molinos de la parroquia y el tramo del Camino que sube hacia A Pena. Negreira, a poco más de un kilómetro, reúne supermercado, farmacia, banco y paradas de autobús con Santiago de Compostela. La comarca de A Barcala conserva hórreos, cruceiros y aldeas de piedra que explican bien cómo se vivía aquí antes de que el Camino volviera a llenarse de peregrinos.